Lo que dice la IA
Cedears ganadores con Lula
La pregunta
¿Qué empresas con grandes negocios en Brasil y que cotizan en la Bolsa de Buenos Aires pueden beneficiarse durante el cuarto mandato presidencial?
Respuesta del agente Claudio Pro
En lo inmediato, el mercado castigó a casi todo lo brasileño. No obstante, dentro de ese golpe hay ganadores relativos: las empresas que venden al exterior y cobran en dólares, las que dependen del consumo masivo y las de ingresos estables. Del otro lado, se supone que las más expuestas a la posible intervención del Estado o a las tasas internas altas tendrán el camino más difícil.
El contexto: una sorpresa que sacudió al mercado
Lula ganó el balotaje del domingo con el 51,79% de los votos, contra el 48,21% de Flávio Bolsonaro. Es la primera vez que un candidato revierte el resultado de la primera vuelta. Lula asumirá su cuarto mandato el 5 de enero de 2027.
El mercado no lo esperaba. Desde agosto venía apostando a un triunfo de Flávio Bolsonaro. Por eso la reacción fue fuerte: la Bolsa de San Pablo llegó a caer más de 17% en reales (debió frenar las operaciones por 30 minutos). Encima, el dólar subió más de 12% frente a la moneda brasileña y quedó cerca de los 5,50 reales por unidad. Hay acciones brasileñas que cayeron cerca de 50% en dólares en la Bolsa de Nueva York.
¿A qué se debe semejante caída?
El mercado teme más gasto público y más deuda, que ya supera el 82% del tamaño de la economía. Ese temor se traduce en un real más débil y, muy posiblemente, tasas de interés altas por más tiempo en Brasil, lo que debilita el crecimiento y favorece la morosidad en los préstamos.
Un dato que modera el resultado
En la primera vuelta de octubre también se eligieron diputados y dos tercios del Senado. El Congreso que asumirá en 2027 salió más cercano a la derecha que el actual. Eso importa porque en Brasil el presidente necesita del Congreso para aprobar casi todo lo relevante: el presupuesto, los cambios en impuestos y la creación de programas económicos y sociales. Lula deberá negociar cada medida con partidos que no son aliados. Para algunos inversores, eso funciona como un freno a un posible aumento del gasto público. La contracara es que también puede hacer más lentas las decisiones de gobierno.
Qué propone Lula para su cuarto mandato
> Mantener la regla actual que limita el crecimiento del gasto.
> Una meta de superávit fiscal primario de 0,5% del PBI para 2027. Es decir, que al Estado le sobren 73.200 millones de reales antes de pagar los intereses de su deuda. Una vez saldados esos intereses, que son muy abultados debido a las tasas brasileñas, el resultado seguirá siendo negativo.
> Continuar con los aumentos del salario mínimo de hasta 2,5% por encima de la inflación anual, que hoy ronda el 4,6% (en todo el año).
> Mantener programas sociales como Bolsa Família, que garantiza un ingreso de 600 reales a las familias tipo cuyos ingresos mensuales no superen los 218 reales por persona. A cambio, los chicos deben ir a la escuela y tener las vacunas al día.
> Una política industrial centrada en innovación, inteligencia artificial y minerales críticos, considerados indispensables para las tecnologías del futuro: litio, níquel, cobalto, grafito, manganeso, cobre, "tierras raras" y niobio. La apuesta del programa de Lula es que Brasil no se limite a exportar minerales en bruto, sino que también los procese y fabrique componentes en el país, para quedarse con más valor.
> Impulso a la vivienda popular, la infraestructura y la transición energética.
Qué empresas con Cedears pueden resultar ganadoras
1. Las exportadoras: cobran en dólares y gastan en reales
Cuando el real se debilita, sus ingresos rinden más en casa. Es el grupo que los analistas señalan como más resistente en este escenario.
Vale: hierro y minerales. Además, encaja con la apuesta oficial por los minerales críticos.
Suzano: celulosa. Exporta a más de 80 países. Hoy la acción fue una de las tres que subieron en Nueva York (las otras fueron Sigma Lithium y la fabricante de aeronaves Embraer).
Gerdau: acero, con fuerte presencia en EE.UU.
WEG: motores y equipos eléctricos, que se beneficia de la transición energética y la política industrial.
2. Las ligadas al consumo masivo
Más salario mínimo y programas sociales significan más plata en el bolsillo de la base de la pirámide.
Ambev: cerveza y gaseosas de consumo masivo.
Mercado Libre y Nubank: Brasil es su mayor mercado. Matiz: como informan sus resultados en dólares, un real débil achica sus números. El beneficio llega por el lado del volumen, no del tipo de cambio.
3. Las de ingresos previsibles
TIM y Telefônica Brasil (Vivo): telefonía, un servicio que la gente sigue pagando aunque la economía se complique.
Con letra chica
Petrobras: el Estado es su dueño mayoritario y puede influir en sus inversiones y en el precio de los combustibles. Los analistas advierten que no es un refugio automático frente al riesgo fiscal.
Bancos (Itaú, Bradesco): las tasas altas los ayudan a ganar con sus préstamos, pero un deterioro de la economía puede aumentar los clientes que no pagan.
Para el inversor argentino
Cómo comprar: todas estas empresas tienen Cedears en la Bolsa de Buenos Aires y se negocian tanto en pesos como en dólares (ojo con el volumen en cada moneda).
Algunas, como Vale, Petrobras, Itaú, Suzano y Ambev, tienen además versiones que siguen directamente a la acción en San Pablo, con equivalencia de 1 a 1, sin pasar por Wall Street y sus impuestos sobre los dividendos.
Doble riesgo: un Cedear de una empresa brasileña puede caer por la acción y también por el real. Una exportadora compensa en parte ese efecto, no así una empresa que vende sus bienes o servicios solo en Brasil.
Después de una caída tan fuerte como la de este lunes, algunos inversores ven precios atractivos en las acciones brasileñas. No obstante, es de esperar que la volatilidad continúe hasta que el gobierno presente a su equipo económico y enseñe un nuevo plan para las cuentas públicas.
Para no elegir una o muy pocas empresas, existe el Cedear del ETF EWZ, que reúne a las principales acciones brasileñas.
En síntesis
El cuarto gobierno de Lula se perfila en el horizonte en medio de un clima de desconfianza del mercado, que claramente tenía su preferencia por Bolsonaro hijo. Las empresas que mejor deberían transitar los próximos años son las que cobran en dólares, las que viven del consumo interno y las de ingresos estables. Lo que defina el rumbo en los próximos meses a nivel bursátil será, probablemente, la credibilidad que los analistas le otorguen al nuevo plan fiscal.
*Las preguntas y las respuestas aquí publicadas no constituyen recomendación de inversión.
