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Lo que dice la IA

¿Hay una burbuja en la inteligencia artificial?

La pregunta

¿Qué dicen quienes ven una especulación exagerada en el sector y qué sostienen quienes la descartan? ¿Qué es el endeudamiento circular de las empresas? ¿Cuán riesgoso es y qué compañías están más expuestas?

7 min de lectura

Respuesta del agente Claudio Pro

Sobre la primera pregunta, las dos lecturas tienen argumentos sólidos. La demanda es real y creciente, pero una parte cada vez mayor de la inversión se financia con deuda que emiten las empresas y con acuerdos en los que las mismas empresas son a la vez inversoras, proveedoras y clientas entre sí. El riesgo no está repartido por igual: las grandes tecnológicas pueden aguantar un error; las empresas chicas y muy endeudadas, no.

Los que ven una burbuja

Se gasta mucho más de lo que se gana con la IA. Microsoft, Alphabet, Amazon y Meta invertirán entre US$720.000 y US$745.000 millones este año, y Goldman Sachs calcula que más de un tercio de lo que inviertan en 2027 se pagará con deuda.

Ya aparecen números en rojo. Alphabet cerró su segundo trimestre seguido gastando más plata de la que genera. El 29 de octubre su acción cayó 13% y perdió unos US$500.000 millones de valor en un solo día, la peor caída de su historia. Meta, además, salió a vender acciones nuevas por US$22.500 millones para financiarse.

OpenAI pierde mucho más de lo que factura. En el segundo trimestre facturó US$6.700 millones y perdió US$12.300 millones en su operación. Su propio plan prevé gastar unos US$278.000 millones más de lo que ingrese hasta 2030.

Advertencias oficiales. El FMI dijo que la economía mundial “está parada sobre una sola pierna, la de la IA”. En un escenario de corrección fuerte, estima que el crecimiento mundial sería 1,1 punto menor hacia 2028.

La productividad todavía no aparece. Un estudio publicado en febrero encontró que el 90% de las empresas no notó impacto de la IA en su productividad.

Los que rechazan esa lectura

Falta oferta, no demanda. Microsoft dice que la demanda supera su capacidad de manera “extrema” y Alphabet afirma que sigue sin poder abastecer a todos sus clientes.

Las ventas crecen de verdad. La nube de Microsoft creció 48% en el último trimestre. La de Google más que duplicó sus ingresos, a US$30.700 millones, y triplicó su ganancia. Microsoft tiene contratos firmados a futuro por US$627.000 millones.

No son las puntocom del año 2000. Aquellas eran empresas sin ganancias. Hoy, Nvidia genera cerca de US$48.000 millones de caja en un solo trimestre, y Microsoft financia su expansión con lo que gana y le sigue sobrando.

Incluso si hay burbuja, deja ganadores. Ken Griffin, fundador de Citadel, admite que “casi seguro” hay burbujas en la IA, pero recuerda que las empresas que sobreviven suelen liderar sus mercados por décadas, como Amazon tras el año 2000.

El endeudamiento circular: ¿cuán peligroso es?

Cómo funciona: Nvidia invierte en OpenAI; OpenAI usa esa plata para comprarle chips a Nvidia o para pagarle a Oracle, que se endeuda para construir centros de datos llenos de chips de Nvidia. CoreWeave pide prestado para comprar chips de Nvidia, y Nvidia es a la vez su accionista y su cliente de respaldo.

Por qué preocupa:

> El mismo dólar puede aparecer como venta en varias empresas de la cadena. Por ejemplo: Nvidia invierte 100 dólares en OpenAI; OpenAI usa esa plata para pagarle a Oracle por capacidad de cómputo, y Oracle la usa para comprarle chips a Nvidia. Oracle y Nvidia registran cada una una venta de 100 dólares, pero esa plata salió de la propia Nvidia, no de un cliente final que pagó por usar la IA. Así, la demanda puede parecer más grande de lo que realmente es.

> El riesgo se contagia. Si OpenAI no logra cobrar lo suficiente, Nvidia sufriría dos veces: vendería menos chips y perderían valor sus inversiones en esos mismos clientes.

> El FMI le puso nombre. Contó US$950.000 millones invertidos en empresas de IA que, a su vez, se comprometieron a gastar US$1,4 billones con sus propios inversores. Advirtió que esas inversiones pierden valor justo cuando más se necesitan.

La defensa de Nvidia: su presidente, Jensen Huang, sostiene que no es circular porque Nvidia pone “un poco de dinero” y recibe mucho más de vuelta.

Hasta dónde puede ser peligroso: mientras la demanda siga, el círculo funciona. El problema aparece si los ingresos finales, de empresas y personas que pagan por usar IA, no alcanzan para sostener los compromisos. Ahí el ajuste no sería solo bursátil, sino de crédito. Ya hay señales: los bancos llevan meses tratando de colocar entre inversores US$38.000 millones de deuda de centros de datos alquilados a Oracle.

¿Quiénes están más expuestos?

Las empresas más vulnerables

CoreWeave: tiene más de US$51.000 millones en deudas y alquileres. Sus bonos rinden cerca de 15,6%, y el costo de asegurarse contra su impago está en niveles que el mercado asocia con dificultades serias. Paga unos US$640 millones de intereses por trimestre contra apenas US$128 millones de ganancia operativa. Su acción cayó 36% en octubre.

Otras empresas que alquilan capacidad de cómputo (Nebius, IREN): cayeron fuerte junto con CoreWeave. La consultora Gartner prevé que el 80% de estas empresas dejará de ser independiente antes de 2030.

Oracle: acumula US$118.000 millones de deuda de largo plazo más otros US$39.000 millones en obligaciones. Gastará unos US$23.700 millones más de lo que genera este año y US$36.000 millones más el próximo. Su calificación está un escalón por encima del nivel especulativo, y el seguro contra su impago cotiza como el de empresas de ese nivel. Además, OpenAI explica cerca de la mitad de sus contratos a futuro.

A su favor: esta semana presentó un plan para volver a generar caja positiva en la segunda mitad de su año fiscal 2028, financiándose mitad con deuda y mitad con acciones, y su acción subió 11%.

OpenAI: se comprometió a comprar capacidad de cómputo por unos US$665.000 millones. No cotiza en Bolsa, pero su suerte arrastra a Oracle, Nvidia, Microsoft y SoftBank.

Las empresas fuertes, pero bajo presión

Alphabet (Google): dos trimestres seguidos gastando más de lo que genera, aunque con un negocio enorme detrás.

Meta: misma situación, con venta de acciones y unos US$27.000 millones en deuda fuera de su balance.

Amazon: su inversión ya consume prácticamente todo lo que genera su operación.

Las más sólidas

Microsoft: sigue generando más caja de la que invierte.

Nvidia: gana fortunas, pero conviene vigilar sus inversiones en sus propios clientes, que en julio ya sumaban unos US$99.000 millones de deuda.

Mi conclusión

La IA no es humo, pero la forma de financiarla se volvió más frágil. Las primeras grietas aparecen en las empresas más endeudadas, no en las gigantes. Para quien invierte en estos temas, conviene distinguir entre las que financian la IA con sus ganancias y las que dependen de que otros les sigan prestando. La próxima prueba de fuego es el balance de Nvidia, el 17 de noviembre.

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*Las preguntas y las respuestas aquí publicadas no constituyen recomendación de inversión.

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